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¿Que son los vinos de guarda?¿Que son los vinos de guarda?
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¿Qué es un vino de guarda? El valor del tiempo

Nuestro refranero está lleno de dichos relacionados con el vino, una prueba indiscutible del peso y la relevancia que esta bebida tiene en nuestra cultura y forma de entender la vida. Entre estas expresiones populares está la de envejecer como el vino cuando se quiere destacar que algo o alguien ha mejorado con el paso del tiempo. Por supuesto, no es una comparación al azar, pues esta bebida es un buen ejemplo de cómo la paciencia y las condiciones adecuadas pueden transformar lo bueno en excepcional. Sin embargo, hay que dejar muy claro que no todos los vinos tienen esta capacidad. Solo el vino de guarda está preparado para madurar y mejorar con los años. Te invitamos a seguir leyendo para conocer qué convierte a un vino en un candidato ideal para la guarda, cómo se debe conservar y qué cambios experimenta durante su maduración.  

 

Vino de guarda: qué es y cuáles son sus características

Empecemos por el principio, esto es, definiendo lo que significa un vino de guarda. Como ya te adelantábamos en la introducción, se tiene la creencia de que todos los vinos están hechos para resistir el paso del tiempo. Seguro que, incluso, has escuchado eso de que “cuanto más viejo, mejor”, pero no es así.  

 

Debes tener claro que cada vino tiene un momento óptimo para su consumo, sin que esto influya, para nada, en su calidad. Si no respetamos los tiempos de cada uno, podemos echar a perder vinos muy buenos. En este sentido, los vinos de guarda son los únicos que siguen a rajatabla lo que dice el refranero popular. Y es que cuentan con las características indispensables para que puedan tener un óptimo envejecimiento en botella. 

Ahora que entendemos este concepto, las preguntas lógicas que surgen son “¿cómo identificar un vino de guarda?” o “¿cómo saber si un vino es de guarda?”. 

Para determinar si un vino es de guarda o no, debemos fijarnos en su composición y proceso de vinificación. Estas son algunas de las características:

 

- Son vinos de calidad. Ya te hemos comentado que no todos los vinos de calidad son de guarda, pero todos los de guarda son de calidad.  

- Están elaborados con variedades de uvas como tempranillo, merlot, syrah o cabernet sauvignon. La razón es simple, son las que resisten mejor el paso del tiempo. Aparte de las ya mencionadas, hay que destacar la uva chardonnay o la macabeo. 

- Han experimentado periodos prolongados de crianza en barricas de madera. Por tanto, los vinos jóvenes no son candidatos idóneos para ser guardados, sino que están elaborados para un consumo rápido.  

- Son vinos tintos en su gran mayoría. Como en todo, siempre hay excepciones y podemos encontrar vinos blancos de guarda, pero, normalmente, los vinos tintos evolucionan mejor con el tiempo. Los vinos reserva son en buen ejemplo. 

- Cuentan con una acidez alta. Otro de los elementos en los que nos podemos fijar es en el pH. Cuanto más bajo, más idóneo será para ser guardado.  

- Presentan alto contenido en alcohol. El tiempo va mermando la carga alcohólica del vino, por lo que resulta óptimo que el punto de partida sea elevado. 

- Provienen de climas fríos. ¿Sabías que los vinos, que proceden de entornos fríos, como los vinos de hielo, envejecen mejor? Esto sucede porque las bajas temperaturas proporcionan unas condiciones que hacen que la fruta madure lentamente, generando menos azúcar y más acidez.

 

Recién embotellados, el sabor de estos vinos puede resultar demasiado fuerte o áspero. Sin embargo, el paso del tiempo se convierte en un estupendo aliado para que desarrollen todo su potencial en cuanto a aromas y matices, alcanzando, así, su mejor versión. El resultado son vinos elegantes, redondos y complejos, perfectos para disfrutar en ocasiones especiales. 

 

¿Por cuánto tiempo se pueden guardar estos vinos?

Los expertos en la materia todavía no han llegado a un consenso que dé respuesta a esta pregunta tan común. La longevidad de un vino de guarda depende de diversos aspectos. Algunos pueden alcanzar su punto óptimo en pocos años, mientras que otros pueden evolucionar durante décadas 

Una de las particularidades de esta bebida, para bien y para mal, es que está viva y en constante evolución. Por tanto, es muy susceptible a los cambios producidos por los factores externos. Esto puede conducir a que dos botellas del mismo vino tengan procesos completamente diferentes.  

No obstante, atendiendo a las directrices que ofrecen los Consejos Reguladores, es posible establecer una pequeña guía al respecto: los vinos crianza admiten una guarda de hasta 4 años, mientras que los vinos reserva pueden conservarse en óptimas condiciones durante un periodo máximo de 8 años. Por su parte, los vinos gran reserva alcanzan su máximo potencial tras unos 15 años de guarda. 

 

Vinos de guardaVinos de guarda
Uvas para vinos de guardaUvas para vinos de guarda

¿Qué son los vinos de colección?

Los vinos de colección son los que, por su calidad, exclusividad y potencial de envejecimiento, se convierten en piezas muy codiciadas por los amantes del vino, sommeliers y coleccionistas. Por tanto, aparte de su capacidad para resistir bien el paso del tiempo, esto es, ser un vino de guarda, deben reunir además otras características. 

Por un lado, deben tener reconocimiento y prestigio. Se valora que hayan recibido buenas críticas y premios, tanto nacionales como internacionales como los vinos de la Guía Robert Parker. Además, deben ser vinos de edición limitada y numerada, esto contribuye a incrementar su valor y demanda. Por último, su precio aumenta con los años, de forma que los vinos de colección antiguos pueden convertirse en una inversión atractiva dentro del mundo del coleccionismo vinícola. 

 

Cómo conservar correctamente los vinos de guarda

Incluso un gran vino puede perder sus cualidades si no se almacena correctamente. La temperatura, la humedad y la ausencia de luz son factores determinantes para garantizar que el vino evolucione de la manera que queremos. A continuación, te damos las claves que te servirán de ayuda para aprender cómo conservar el vino en casa. ¡Toma nota!

 

La temperatura del vino

El vino es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura. Por eso es muy importante que la sensación térmica del lugar donde los guardes sea estable y constante. En caso contrario, corres el riesgo de que se alteren sus características y se acelere el proceso de deterioro. Lo ideal es mantenerlos entre 12 y 14°C. 

 

La humedad de la bodega

Otro factor a tener presente es la humedad, pues influye en la conservación del corcho, un elemento crucial para el buen estado de la botella. Se recomienda un ambiente con un nivel entre el 70 % y el 80 %. Así, evitarás que el corcho se agriete o se pudra. 

 

La posición ideal para el vino

No importa solo el dónde, sino también el cómo. Aunque estamos acostumbrados a ver las botellas en posición vertical, lo cierto es que esta no es la mejor forma de almacenarlas. Piensa que para dejar espacio a que el vino se expanda, los productores no llenan las botellas hasta arriba, sino que dejan un pequeño hueco, es lo que se conoce como el ullage. Por tanto, al estar en vertical, el líquido no toca el corcho. Si queremos que nuestro vino dure, deberá tocarlo. 

Afortunadamente, tiene fácil solución. Solo es preciso colocar las botellas en posición horizontal, idealmente, con una inclinación del 5 %. Así, nos aseguramos de que el sello hermético que proporciona el corcho se mantenga efectivo.

 

El vino y su ventilación

Por último, deberás tener presente que el corcho, al ser un material poroso, permite una mínima entrada de aire, es lo que se llama microoxigenación. De ahí la relevancia de preservar la botella de olores intensos (especias, alimentos, productos de limpieza, etc.), que puedan contaminar de alguna manera el líquido que contiene. Aparte de guardarla en un lugar lejos de los malos olores, apuesta por ventilar el espacio con regularidad.

 

Con todos estos requisitos, está claro que la forma más cómoda y fácil de que el vino se conserve adecuadamente es empleando una vinoteca. Puede suponer una buena inversión si tu objetivo es empezar tu propia colección de vinos. Asimismo, vienen en distintos tamaños y formatos, lo que te da versatilidad a la hora de escoger la que más te guste. 

 

 Esperamos que este artículo te haya servido para aprender más sobre lo que es el vino de guarda, sus características, las diferencias con los vinos de colección y qué reglas y consejos seguir para que pueda tener un óptimo envejecimiento. Ahora ya sabes que no todo vino mejora con los años, pero lo que sí está claro es que los años mejoran con buen vino. Si deseas aplicar esta filosofía a tu vida, te recordamos que en nuestra tienda online de vinos encontrarás una estupenda selección de productos con los que podrás iniciar tu propia colección de vinos.