4. Crianza: tiempo y mimo
La duración mínima de esta fase es de unos 9 meses. No obstante, puede alargarse hasta los 36 meses en el caso de los cavas de Paraje Calificado. Este es un periodo de tiempo clave para que las levaduras vayan aportando aromas y matices con los que enriquecer el perfil final del cava. Mientras tanto, cada tres o cuatro semanas, las botellas se van girando a mano en rotaciones de octavo de círculo. El removido es la técnica para lograr que los sedimentos procedentes de las levaduras muertas se vayan depositando en el cuello de la botella. Como puedes intuir es un paso que requiere de mucha precisión y técnica.
5. El degüelle, eliminar lo malo y quedarse con lo bueno
El siguiente paso en la elaboración del cava es el degüelle, un nombre que nos da muchas pistas sobre lo que implica esta técnica. Como vimos en el apartado anterior, los meses de crianza sirven, entre otras cosas, para que todos los sedimentos que se hayan generado en la segunda fermentación se acumulen en la zona del cuello de la botella.
Así pues, en esta parte del proceso, es momento de deshacernos de ellos. Para expulsarlos sin perjudicar la bebida ni sus burbujas, lo que se hace es congelar el cuello. Esto crea un pequeño tapón de hielo que atrapa los sedimentos. Así, al abrir la botella, la presión interna expulsa este tapón de forma natural, dejando el cava limpio y listo para su consumo, pero el proceso de cómo se elabora el cava no termina aquí.
6. El toque final con el licor de expedición
Después del degüelle, llega el momento de añadir el licor de expedición o dosage. ¿De qué se trata? No es más que una mezcla de vino y azúcar que termina de conferirle el dulzor final al cava.
Por consiguiente, la cantidad de azúcar en este licor determinará si el cava será Brut Nature, Brut, Cava Seco o Cava Dulce, entre otras categorías. Además, debes saber que cada bodega tiene su propio estilo y secretos en cuanto al licor de expedición para conseguir que su producto sea realmente único.
7. Tapado y etiquetado
Para finalizar, la botella se cierra definitivamente usando un corcho de alta calidad. Este se asegura con una jaula de alambre. Si te lo llevas preguntando desde siempre, sí, tiene un nombre concreto y es el de muselet. Este curioso artilugio contribuye a que el corcho pueda soportar la presión que ejerce el gas. Cabe destacar que ciertos tipos de cavas requieren de un periodo extra de envejecimiento en la bodega de esta forma se consiguen los cavas reserva y con aún más guarda los cavas gran reserva.
Después, se procede con el etiquetado que detalla su origen, tipo y añada, entre otra información. ¡Y ya estará lista para su expedición final!
El ultimísimo paso en este apasionante recorrido lleno de historia, tradición y arte es el que ocurre junto a ti. Es en ese momento en el que descorchas una botella, sirves una copa y disfrutas junto a los tuyos cuando todo el proceso que te hemos contado de cómo se hace el cava cobra sentido. Ahora que conoces todo el trabajo, la paciencia y la pasión que hay detrás de cada botella, solo nos queda invitarte a saborear el resultado con alguno de los productos que tenemos en nuestra tienda de vino y cava online. ¡Y a brindar!