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¿Cuántos tipos de vino existen en Rioja?

Aunque los hay que se plantan en la barra del bar y piden "un Rioja", sin más especificaciones, lo cierto es que en esta prestigiosa D.O.Ca. la diversidad vinícola contradice la generalización que aun soportan los vinos de Rioja. No son pocos los consumidores que perciben "Rioja" prácticamente como un genérico de vino tinto sometido a una prolongada crianza en barricas, con las características habituales que ofrece la tempranillo sometida a una vinificación tradicional y envejecimiento en roble. Ya se sabe: una expresión armónica y elegante, con buen equilibrio entre la fruta y los matices especiados y tostados que aporta la madera.

 

 

Pero Rioja no solo es tempranillo. Tampoco la crianza en barricas resulta un denominador común para todos los vinos de esta región. Ni siquiera el Rioja es exclusivamente tinto: las múltiples tipologías que se elaboran en la D.O.Ca. enriquecen el panorama vinícola de esta tierra tanto como la diversidad de estilos, categorías y terroirs.

 

La diversidad de los vinos de Rioja contradice la percepción de esta región como territorio monopolizado por los tintos de variedad tempranillo.

Blancos, rosados, tintos... y espumosos de calidad en Rioja

Por tanto, antes de pedir "un Rioja" habrá que saber que el abanico de riojas es decididamente amplio, y comprende no solo tintos elaborados con diferentes variedades de uva y sometidos a procesos de añejamiento más breves o extensos. Los vinos riojanos también pueden ser blancos, rosados, dulces, semidulces... Incluso espumosos.

 

Así lo contempla el reglamento del Consejo Regulador de la Denominación de Origen, que autoriza el uso de 14 variedades, distinguiendo su empleo acorde a las distintas tipologías. Para tintos y rosados, las uvas admitidas son tempranillo (mayoritaria en la región, ocupando un 80% de la superficie del viñedo), garnacha tinta, graciano, mazuelo y maturana tinta.

 

Por su parte, los blancos riojanos se vinifican a partir de viura (la más extendida, acaparando un 70% del cultivo entre las variedades blancas), malvasía, garnacha blanca, tempranillo blanco, maturana blanca, turruntés, chardonnay, sauvignon blanc y verdejo. Tanto blancos como rosados y tintos admiten vinos dulces y semidulces en su categoría.

 

Mención aparte merecen los espumosos, que la D.O.Ca. ha decidido incorporar recientemente a su reglamento, señalando que deben estar elaborados mediante el método tradicional y con limitación en los contenidos en azúcar (Brut, Extra Brut y Brut Nature). Estos nuevos Espumosos de Calidad de Rioja se obtienen a partir de las variedades ya mencionadas, y, en el caso de los rosados, deben integrar un 25% de uvas tintas. Buen ejemplo de estas sorprendentes burbujas riojanas es Lumen Brut Reserva 2018, Blanc de Noirs elaborado al 100% con garnacha tinta.

 

Tipología, origen y añejamiento argumentan la categorización de blancos, rosados, tintos y espumosos acogidos a la D.O.Ca. Rioja.

Clasificación de los vinos de Rioja según su origen

Para los vinos tranquilos –blancos, rosados y tintos– el Consejo Regulador de la D.O.Ca. Rioja establece distintas categorías, determinadas por dos criterios: origen y envejecimiento. La distinción de los vinos según su origen es también una novedad en las normativas oficiales de la D.O.Ca., y tiene como fin poner en valor la singularidad del viñedo de procedencia, reconocer su diversidad y establecer requisitos cualitativos que garanticen la calidad. Así, actualmente Rioja contempla tres indicaciones relativas al origen. 

 

Vinos de zona

Refiere a las tres "subzonas" que componen el territorio de la D.O.Ca, ahora reconocidas como zonas: Rioja Alavesa, Rioja Alta y Rioja Oriental (antes denominada Rioja Baja). 

 

Vinos de municipio

Admite la mención del nombre del municipio en la etiqueta, un detalle significativo en una región con terruños muy diversos.

 

Viñedo singular

Es la gran novedad en la categorización del vino de Rioja y distingue a aquellas cuvées cuya calidad excepcional está directamente relacionada con la procedencia, un paraje o viñedo de características muy diferenciadas, desde la perspectiva del terroir y las prácticas agrícolas.

Así, por ejemplo, los vinos de Bodegas Bilbaínas proceden de la zona Rioja Alta, mayormente de dos municipios concretos, Haro y Villalba de Rioja. El renovado Viña Zaco es la primera referencia de esta casa que llega al mercado con la calificación de Viñedo Singular.

 

El añejamiento de los vinos de Rioja

El otro criterio que fundamenta las categorías de vino en esta prestigiosa denominación es el añejamiento, una condición que tradicionalmente ha definido la producción vinícola en esta región y que actualmente contempla cuatro categorías: 

 

Genérico

Aunque comprende los vinos más jóvenes (de primer y segundo año), también incluye otros que no encajan en el resto de las categorías, aun cuando hayan sido criados en roble durante períodos más o menos extensos. La iniciativa de enólogos y viticultores que prefieren elaborar sus vinos de una manera más "libre", sin atender a las normas tradicionales del añejamiento en Rioja, contribuye a que esta categoría incorpore referencias cada vez más interesantes.

En la oferta de 15 Bodegas hay diversos vinos que pertenecen a esta categoría. Algunos de ellos, como Viña Pomal Blanco 2020, se encuadran entre los de añada reciente; otros, como Viña Pomal Alto de la Caseta 2015, representan la estirpe de los vinos más excepcionales de la D.O.Ca, cuyos procesos de elaboración no responden a la clasificación tradicional.

 

Crianza

Los tintos riojanos de Crianza son aquellos que han permanecido un mínimo de 12 meses en barrica. En el caso de los blancos y rosados, esta exigencia se reduce a 6 meses. Viña Pomal Crianza 2018 es uno de tintos riojanos más premiados de esta categoría, a la que también pertenece Ederra Crianza 2017.

 

Reserva

En esta categoría, los tintos deben tener un añejamiento en barrica de roble de al menos 12 meses, que se complementa con otros 6 de reposo en botella. El período de crianza en los blancos y rosados de Reserva es de 24 meses, 6 de los cuales –como mínimo– deben desarrollarse en barrica.

En la gama de Bodegas Bilbaínas, Viña Pomal Reserva 2015 responde al perfil más clásico de esta categoría, mientras que La Vicalanda Reserva 2015 tiene el perfil más expresivo de los riojas de nuevo cuño. Entre los blancos Viña Pomal Tempranillo Blanco Reserva 2015, de la colección de Vinos Singulares, se distingue por ofrecer el protagonismo a una variedad muy minoritaria en la región.

 

Gran Reserva

Tradicionalmente, los mejores vinos de Rioja, de añadas excepcionales, se destinan a Gran Reserva, que requiere añejamiento de 60 meses, comprendiendo un mínimo de 24 meses en barrica y otros tantos en botella. Para blancos y rosados, el reglamento estipula una crianza total de al menos 4 años, con 6 meses en barrica.

Arquetipo de estos grandes vinos riojanos, según el modelo más tradicional, es Viña Pomal Gran Reserva 2012, en contraste con La Vicalanda Gran Reserva 2015, que ofrece el perfil de los denominados "vinos de alta expresión".

Es preciso añadir que la diversidad de Rioja trasciende ampliamente la categorización que hemos detallado, porque los múltiples matices, estilos y rasgos singulares que atesoran los vinos de esta región no admiten el rigor de un clasificación oficial. Son un valor probablemente intangible, pero sin duda determinante en la grandeza vinícola de Rioja.

 

¿Te gustan los vinos de Rioja? En 15 Bodegas tienes varios vinos para adentrarte en esta prestigiosa Denominación de Origen Calificada.

 

 

 

 

¿Qué estilo de Rioja es el tuyo?